El enfoque cosmético que debemos tener frente a una piel grasa, empieza por someter a la piel a una escrupulosa limpieza, que debe darse con mayor frecuencia que con otro tipo de pieles y por supuesto con productos específicos.

Dicha limpieza, se debe basar en formulaciones que contengan extractos de plantas con activos capaces de ejercer acciones astringentes, antisépticas y sebo-reguladoras.

Se debe hacer hincapié en gestos cosméticos de limpieza como la exfoliación o la aplicación de mascarillas para purificar y matificar la piel.

En cuanto a los tratamientos cosméticos, hay que prestar atención a la hidratación con fórmulas con muy poca grasa, a base de aceites ligeros y sebo-reguladores, que incluyan activos que regulen la producción de grasa.

El curso “Cosmética natural para la piel grasa” te permitirá aprender a elaborar los productos cosméticos capaces de satisfacer las necesidades de tu piel.